El Real Madrid visitó el domingo 14 de noviembre el estadio de El Molinón a enfrentarse al Sporting de Gijón, partido que ya venía ‘calientito’ por unas acusaciones de Mourinho y, más aún, por una fuerte respuesta Manolo Preciado que, a parecer de quien les escribe, exageró la acusación (a fin de cuentas verdadera) de Jose Mourinho. Pero si ya el juego venía calentito en la previa, en el cesped no falló. Entre la afición y los propios jugadores se aseguraron de no sentir en casa a los blancos, atosigados desde el primer minuto e inundados de faltas e insultos del público presente a dar, mas que presenciar, el espectáculo. Poco que destacar del primer tiempo, donde el Sporting hizo respetar su lugar en el campo y dio una cátedra de faltas, donde el árbitro sin duda debio sacar una que otra tarjeta más de las que sacó para proteger el espectáculo. Una delantera blanca que pudo haber dado un póco mas de si misma y una defensa que cuando se le necesitó respondió correctamente y, tan preciso como las matemáticas, Pepe no se cortó ante la violencia del juego del Sporting y aportó su granito de arena al clima del partido. Además de la violencia que se veía en el campo (cási de batalla) destacóun tiro de Higuaín que pararía en el poste y, de carambola, a las manos de Juan Pablo. La segunda mitad, sin embargo, empezaría más tranquila, pero sin duda se jugaba ante un público listo para tragarse a los blancos. Poco despues de empezada esta, Di María, con unos cuantos tiros providenciales, avisaría que ni el público podía detener a la maquinaria hoy dirigida por Aitor Karanka pero con la misma mentalidad. Cada vez que pasaban los minutos, Juan Pablo hacía sentir que habían santos bajo los dos palos, sacando tiros a diestra y siniestra. Cuando el partido se veía más trabado, Karanla hacía un cambio que en primera instancia se veía incomprensible: sacaba al enchufado Ángel Di María para meter al reinvindicado Karim Benzema, dejando en campo a los únicos 3 delanteros de los que dispone Mourinho… a partir de ahí todo cambió. En el 81’, y a centro de Ramos, el “desestancador” Benzema cabeceó y Juan Pablo, impecable hasta el momento, no controló y el campo resbaladizo le jugó en contra…balon no dominado y balón para que Higuaín empujara y diera el 0-1 al marcador. Poco tardó en responder el Sporting con un cabezazo de Barral en el que, como si fuese rutina, Iker sacó con una increíble volada de un lado del arco al otro. Casi sobre la hora, y aún con la frente en alto, el Sporting perdió a Botija (impecable en defensa) por una entrada fuerte a un provocador (y sin embargo grande) Cristiano Ronaldo. De este modo el Madrid sacaba adelante un partido trabadísimo en un estadio que no se le hizo para nada amigable y Mourinho demostraba que de canalla sólo los rumores.
Crónicas deportivas, día a día, un poco de mi vida.
November 16, 2010
Sporting Gijón 0-1 Real Madrid: Preciado el número 12 del partido; El Molinón, el 13.