Este domingo se juega el Barcelona-Real Madrid, partido que, quieran o no, es el ida de la “final” de la Liga.
Un partido con incontables duelos internos: Mourinho-Guardiola, Cristiano-Messi, Xavi-Xabi, Higuaín-Villa, Casillas-Valdés…etc. Pero el caso es que más alla de estos duelos, este clásico promete ser el mejor de la década, con un Barcelona que sigue en su ‘época de oro’ y un Madrid que esta en algo más que una nube, y en ningún momento se le han visto ganas de volver a Tierra.
Si bién se sabe que por historia el Madrid ha llegado a apabullar al Barcelona en títulos y resultados en clásicos, todo el respeto para el Barcelona porque ha logrado devolver la moneda al Madrid en los últimos años, sin embargo, es un hecho seguro que este clásico será, además de un resultado cerrado, será un partido lleno de respeto, creatividad y la máxima intensidad, después de todo, se deciden 3 de los 6 puntos de esta Liga de 2.
La mesa está servida, la imágen de ambos equipos parece estar claro y, sin embargo, ninguna de las dos aficiones tiene los ánimos como el Madrid en la 2001-2002 o el Barcelona de la 2008-2009, lo cual promete tensión y compromiso por ambos equipos.
En favor del Barcelona está el estilo de juego (que está en el ADN de sus jugadores) 2 de los 3 jugadores de podio del 2010, el Camp Nou y, más importante aún, al “pulga” Messi. Por parte de los blancos también estan buenas cartas: el orgullo por el cielo, la increíble racha que llevan (10-2-0), el mejor guardametas del mundo, el “momentazo” por el que pasa Cristiano y, por supuesto, Mourinho. El portugués que se ha vuelto bestia negra de los blaugranas y símbolo de admiración de los blancos.
Hoy día el Madrid parece haber conseguido su estilo, su mentalidad y su norte, mientras que los catalanes siguen fieles a su clásico, vistoso y contundente estilo de juego. En definitiva, este próximo lunes se van a ver dos de los mayores aspirante a títulos de Europa, a ver quién demuestra su candidatura a títulos con mayor ganas.